A Adrienne Manuela Ramona Jellinek todos en su familia la llamaban, de manera cariñosa, Mercedes. Su padre, Emil Jellinek (1853-1918), era un importante hombre de negocios y un apasionado de las carreras automovilísticas. Él fue el responsable de que el nombre de su hija formara parte del nombre de una de las más importantes firmas de automoción de la historia: Mercedes-Benz.

Finalizando el siglo XIX, los coches de carreras y las carreras de automovilismo se estaban poniendo de moda en toda Europa y Emil Jellinek participaba en ellas como piloto.

En marzo de 1899, en la Semana Automovilística de Niza, Jellinek, que era en aquel entonces Cónsul General de Austria en Niza, inscribió su Daimler de 4 cilindros y 24 CV modelo Phoenix en el rally Niza-Magagnon-Niza. Jellinek ganó aquel rally y lo hizo llevando pintado sobre el capó de su coche el apelativo de su hija, Mercedes.

DMG y el nacimiento de Mercedes

En 1900, Emil Jellinek solicitó a la empresa Daimler Motoren Gesellschaft (DMG, que había sido fundada en 1890 por el ingeniero Gottlieb Daimler) que le construyera una flota con 36 coches.

Jellinek aceptó el precio fijado por DMG para construir su flota: 550.000 marcos de oro. El empresario puso, sin embargo, una serie de condiciones.

Las condiciones de Jellinek fueron las siguientes: representación y venta exclusiva de los vehículos construidos por Daimler para Austria, Francia, Hungría y América; utilización del nombre Mercedes en la nomenclatura de los vehículos y derecho a opinar en temas de fabricación.

Daimler, a quien le faltaba poco para morir, reconocía la valía de Jellinek tanto en el terreno empresarial como en cuanto a conocimiento del mundo del automóvil. Esto le empujó a aceptar aquellas condiciones. Tras su fallecimiento, Emil Jellinek entró en el consejo de administración de DMG.

Mercedes-Benz

El primer coche Mercedes-Benz

Dentro de la historia de la industria automovilística hay una fecha que figura con letras de oro: la del 22 de diciembre de 1902. Fue en esa fecha cuando Daimler entregó a Jellinek un coche de carreras de 35 CV.

Ese vehículo, diseñado por el ingeniero jefe de DMG es considerado el primer automóvil moderno. Con un motor ligero y potente y un radiador en forma de panal, a este primer Mercedes lo caracteriza, también, su bajo centro de gravedad y su bastidor de acero prensado.

Jellinek, que era una especie de fanático del nombre “Mercedes”, no sólo puso dicho nombre a esos vehículos de los que hemos hablado. También dio dicho nombre a algunas de sus propiedades inmobiliarias e, incluso, lo incorporó a su propio nombre para llamarse Emil Jellinek-Mercedes.

Debido a su ascendencia e importancia dentro del consejo de administración de DMG, el nombre de Mercedes fue cogiendo importancia dentro de la empresa. Al final, fue tanta la importancia que el nombre Mercedes cogió en DMG que, en 1926, ocho años después del fallecimiento del propio Jellinek, y tras firmar un acuerdo con la empresa automovilística Benz, los coches de la nueva empresa Daimler-Benz AG tomaron como marca comercial el nombre de Mercedes-Benz.

La fusión de estas dos empresas supuso un antes y un después en la historia de la industria automovilística. Los éxitos logrados por Daimler-Benz hubieran sido inimaginables si ambas empresas hubieran continuado trabajando de forma separada.

Juntas, Daimler y Benz pudieron vencer todos los obstáculos con los que el crack del 29 salpicó la economía mundial. No en vano, si en 1923 existían 86 fábricas de automóviles en todo el mundo, en 1931, dos años después del desplome de la Bolsa neoyorquina, sólo podían contabilizarse 26.

El logotipo de Mercedes Benz

Una vez fusionadas las dos empresas en Daimler-Benz, había que buscar una marca industrial característica, un símbolo que sirviera para identificar sus creaciones. Para ello, había que partir de las marcas y símbolos que habían utilizado hasta el momento los dos socios de la fusión.

Si Benz había utilizado una corona de laurel, Daimler había utilizado una estrella de tres puntas.

Logotipo Mercedes

¿Por qué una estrella de tres puntas representaba a las creaciones de Daimler? La respuesta a esta pregunta hay que buscarla en una anécdota familiar.

Fueron los hijos de Gottlieb Daimler quienes rememoraron un recuerdo de familia: años atrás, su padre había enviado una postal a su madre en la que había dibujado una estrella sobre la casa familiar. La propuesta se elevó a la junta directiva y ésta, en 1909, registró oficialmente la estrella de tres puntas como marca de la empresa.

El diseño de la estrella propuesta por los hermanos Daimler y aceptado como marca de la empresa fue evolucionando con los años. En 1916 se decidió encerrar la estrella en un círculo. A dicho círculo se le agregó, en la parte superior, cuatro estrellitas, y en la parte inferior se colocó el nombre de Mercedes.

Diez años después, y al fundarse la empresa Daimler-Benz AG, la nueva empresa unificó los símbolos de los dos socios y combinó la estrella, la corona de laurel y las palabras Mercedes-Benz.

En 1933, finalmente, se decidió estilizar la estrella, que se convirtió en el logo definitivo de la empresa y que permaneció inalterable hasta 1989, año en que, con un nuevo rediseño, se convirtió en el distintivo definitivo de Mercedes Benz, una de las marcas comercializadas por el gigante del automóvil Daimler-Chrysler.

Ese distintivo identifica hoy a modelos tan exclusivos como el Mercedes GLC 2019 o el Mercedes EQC.