En 2026 la importación de vehículos alemanes presenta un panorama mixto: producción y exportación siguen siendo significativas, pero la transición hacia vehículos eléctricos (VE) y nuevas regulaciones están cambiando las reglas del juego. Con previsiones de producción doméstica cerca de 4,11 millones de unidades y exportaciones desde fábricas alemanas en torno a 3,2 millones (ligero descenso del 1% respecto a 2025), Alemania mantendrá su posición como segundo mayor productor mundial de VE en 2026.
Los primeros indicadores recientes muestran dinamismo en los flujos comerciales: en los primeros cinco meses de 2025 Alemania exportó aproximadamente 1,5 millones de vehículos por un valor de €57,9 mil millones, con destinos principales como Reino Unido, EE. UU. e Italia. Además, en enero de 2026 las exportaciones aumentaron a 225.300 unidades, confirmando una recuperación intermensual. Estos datos configuran tanto riesgos como oportunidades para importadores globales en 2026.
Panorama actual de producción y exportaciones
La previsión para 2026 sitúa las exportaciones desde fábricas alemanas en aproximadamente 3,2 millones de unidades, apenas un 1% menos que en 2025, mientras la producción interna se estima en 4,11 millones. Este volumen mantiene a Alemania como un actor clave en la cadena global de suministro automotriz y subraya la relevancia de los modelos «made in Germany» para mercados de lujo y volumen.
Los primeros cinco meses de 2025 registraron cerca de 1,5 millones de vehículos exportados por un valor de €57,9 mil millones; los principales destinos fueron Reino Unido, EE. UU. e Italia. La concentración de destinos implica que cambios regulatorios o arancelarios en esos mercados pueden tener un impacto inmediato sobre flujos y precios de exportación.
Además, la recuperación intermensual observada en enero de 2026 , con exportaciones de 225.300 unidades, sugiere una volatilidad estacional pero también una capacidad de ajuste en la logística y producción. Para importadores es clave monitorizar mensualmente estos indicadores para adaptar compras, stock y precios.
Electromovilidad: producción BEV y oportunidades comerciales
La transición a eléctricos es un motor central en Alemania: el VDA espera la producción de 1,76 millones de BEV (battery electric vehicles) en 2026, un aumento del +11% respecto a 2025, mientras que la producción de PHEV se contraería alrededor de un 10%. Este cambio favorece a importadores orientados a VE y a quienes ofrezcan servicios asociados (recarga, baterías y garantías específicas).
La cita del VDA, que afirma que la industria «continúa a todo gas en la electromovilidad» (diciembre 2025), resume la intensificación industrial hacia modelos eléctricos. Para mercados con demanda de lujo y sostenibilidad, la importación de BEV y seminuevos premium (Mercedes, BMW, Audi) se perfila como una oportunidad relevante en 2026.
Además, el mercado posventa de recambios y servicios EV está en crecimiento: el mercado global de aftermarket rondó los USD 296 mil millones en 2025 y seguirá expandiéndose. Importadores que integren oferta de recambios originales, servicios ADAS y soluciones de batería tendrán ventajas competitivas claras.
Regulación clave: Euro 7 y Reglamento de baterías de la UE
La normativa Euro 7, acordada por la UE, amplía límites y regula nuevas fuentes de emisiones (incluyendo partículas de frenos/ruedas) y alcanza también a los BEV en varios apartados. Las fechas de aplicación están escalonadas para coches y vans, lo que implica homologaciones y pruebas adicionales para vehículos importados a mercados que exigen estándares UE.
Por su parte, el Reglamento UE 2023/1542 sobre baterías entró en vigor el 18‑feb‑2024. Su cronograma establece obligaciones de huella de carbono para baterías EV desde 18‑feb‑2025, diligencia debida desde 18‑ago‑2025 y pasaporte digital de batería obligatorio desde 18‑feb‑2027. Estos hitos son críticos para importadores y reenviadores de VE y packs de baterías.
La combinación Euro 7 + Reglamento de baterías incrementa la carga documental y técnica para la importación: desde ensayos de emisiones hasta la preparación del «battery passport». Por eso los servicios de cumplimiento (cálculo de huella, due‑diligence de minerales y preparación del pasaporte) se convierten en ofertas comerciales valiosas para distribuidores en 2026 y 2027.
Riesgos comerciales, aranceles y respuesta industrial
En 2024 y 2025 hubo debates públicos sobre la posibilidad de aranceles más altos en EE. UU. (propuestas de subida hasta 10% o incluso 25%), lo que generó advertencias de fabricantes alemanes sobre impactos en beneficios y costes de importación. Mercedes llegó a advertir sobre beneficios «significativamente» más bajos en 2025, subrayando la presión de costes y aranceles (fuente: declaraciones ejecutivas/FT).
Para mitigar esos riesgos, los grandes grupos alemanes aceleraron inversiones fuera de Alemania: plantas y líneas de producción EV en EE. UU., Hungría y otros países. Esta relocalización afecta la proporción de unidades «Made in Germany» disponibles para exportación y abre oportunidades de sourcing e inversión en países de ensamblaje cercano.
Para importadores, esto implica analizar el origen real de cada unidad (fabricada en Alemania vs ensamblada en plantas externas) y diseñar estrategias de localización o acuerdos de ensamblaje (CKD) que reduzcan exposición arancelaria y mejoren márgenes.
Logística y transporte: RoRo, contenedores y transporte de VE
El mercado RoRo y los costes de flete han mostrado movimientos relevantes en 2024, 2025: las tarifas de fletamento descendieron por nueva capacidad, pero la demanda asiática y volúmenes variables mantienen la volatilidad. Adicionalmente, EE. UU. estudió tasas sobre llamadas RoRo, lo que podría repercutir en el coste por vehículo importado.
Los VE presentan requisitos especiales en transporte: mayor peso por batería, riesgos asociados a baterías (sobrecalentamiento/incendio) y manipulaciones específicas. Estas características pueden aumentar costes y prima de seguro, y requieren protocolos de estiba y emergencia específicos en RoRo y portacoches.
En respuesta, surgen oportunidades para operadores logísticos especializados en VE y para importadores que negocien condiciones RoRo, evalúen contenedorización alternativa y optimicen términos CIF y pólizas de seguro. La negociación contractual y la planificación de rutas serán factores críticos para controlar costes en 2026.
Mercado de usados y posventa: rutas y oportunidades
Alemania sigue siendo uno de los principales exportadores de vehículos usados; bases de datos comerciales señalan volúmenes relevantes (por ejemplo, ~71.494 unidades en ciertos registros). Las rutas de segunda mano hacia África, Latinoamérica y Oriente Medio mantienen demanda por vehículos premium y técnicos.
El mercado posventa representa una palanca estratégica: recambios originales alemanes, servicios de calibración ADAS, garantías extendidas y soluciones para baterías constituyen ingresos recurrentes y marcos de fidelización. Dado que el mercado aftermarket global estuvo cerca de USD 296 mil millones en 2025, hay espacio para ofertas especializadas y digitalizadas.
Importadores que acompañen la venta de vehículos con servicios posventa robustos , piezas, logística inversa, diagnosis remota y formación técnica, pueden capturar mayor valor y mitigar la compresión de márgenes en la venta primaria, especialmente en segmentos premium afectados por presiones de coste.
Estrategias concretas y recomendaciones para 2026
Con base en la evidencia disponible, los importadores interesados en vehículos alemanes deberían priorizar cuatro ejes: cumplimiento (battery passport y Euro 7), análisis de origen y cadena de suministro, estrategia logística optimizada y oferta posventa fuerte. Estas prioridades responden directamente a regulaciones, riesgos arancelarios y cambios productivos observados en 2025, 2026.
Oportunidades concretas para 2026 incluyen: 1) importación de BEV y seminuevos premium (Mercedes, BMW, Audi) hacia mercados de lujo; 2) provisión de servicios de homologación y preparación del pasaporte de batería; 3) logística especializada RoRo/VE y seguros adaptados; 4) distribución digitalizada de recambios y aftersales; 5) alianzas para ensamblaje local/CKD para sortear aranceles.
Recomendación práctica: diseñe un plan de incorporación que contemple a) cumplimiento de batería y Euro‑7 como requisito mínimo antes de importar, b) análisis de origen (made‑in Germany vs plantas externas) para evaluar exposición arancelaria, c) negociación activa con navieras RoRo y operadores especializados en VE, y d) desarrollar oferta posventa (garantías, recambios, servicios EV) para proteger márgenes y atraer clientes premium.
La combinación de regulaciones más estrictas, la rápida electrificación de la oferta alemana y la volatilidad logística exige que los importadores adopten una postura proactiva. Quienes integren cumplimiento normativo, logística especializada y servicios posventa digitales tendrán ventaja competitiva en 2026.
La importación de vehículos alemanes en 2026 es, por tanto, una oportunidad condicionada: alto potencial en BEV y seminuevos premium, pero con la necesidad de gestionar regulaciones (Euro 7, pasaporte de batería), riesgos arancelarios y retos logísticos. Una estrategia informada y multidimensional será la clave para convertir tendencias en negocio rentable.
