Si alguna ciudad alemana está íntimamente asociada a la idea de romanticismo ésa es Heidelberg. Ubicada sobre el valle del río Neckar, un afluente del Rin que nace en la Selva Negra, Heidelberg proporciona a quienes la visitan un maravilloso catálogo de postales inolvidables.

Situado a unos 70 metros de altura sobre el río, el Castillo protagoniza una de esas postales. También lo hacen el Puente Viejo o muchos de los rincones que los turistas pueden encontrar en el casco antiguo de la ciudad.

Ubicada en una de las zonas más templadas de Alemania, en los jardines de Heidelberg pueden encontrarse árboles no muy habituales en el país germano como pueden ser las viñas, los olivos, las higueras o los almendros.

Famosos que han visitado Heidelberg

La Universidad de Heidelberg, fundada en 1386, es una de las instituciones más antiguas de Europa y la universidad más antigua de Alemania. Como sucede en muchas ciudades universitarias, ésta es una ciudad animada y llena de vida.

El nombre de Heidelberg está asociado al de algunos grandes personajes de la cultura mundial. Goethe encontró en ella la inspiración para crear el personaje de su inmortal Fausto.

Mark Twain residió en ella durante tres meses. El escritor norteamericano, que había acudido a Alemania para escribir una guía de la Selva Negra, acabó escribiendo una guía de Heidelberg. Turner, el famoso pintor paisajista inglés, realizó también en esta ciudad alemana alguna de sus maravillosas obras.

¿Qué podemos visitar en Heidelberg? Muchos turistas se plantean pasar un día en Heidelberg. Plantear una visita de este tipo a esta maravillosa ciudad implica renunciar a contemplar algunos de sus múltiples encantos. En este artículo queremos resaltarte los más destacados.

Ciudad Vieja (Altstadt)

Es fácil localizar la Ciudad Vieja de Heidelberg. Se encuentra justo bajo el castillo. Siguiendo el curso del río, la Ciudad Vieja se extiende en una sucesión de calles estrechas y plazas. Esta geografía, salpicada de edificios barrocos, restaurantes y tiendas, alberga la mayor parte de la animación de una ciudad que, como hemos dicho, resulta muy vital.

Entre las calles de la Ciudad Vieja destaca la Hauptstrasse o Calle Principal. En esta calle peatonal se encuentran las principales tiendas de Heidelberg. De ella parten y hacia ella confluyen un amplio abanico de callejuelas en las que el visitante podrá encontrar todo tipo de cervecerías, boutiques, iglesias antiguas, etc.

Heidelberg

La Ciudad Vieja de Heidelberg, pese a su nombre, tiene poco más de dos siglos de vida. El viejo centro de esta ciudad alemana fue destruido casi en su totalidad por las tropas francesas en 1690.

Durante la Segunda Guerra Mundial, y al contrario de lo que sucedió con la mayor parte de las ciudades alemanas, Heidelberg apenas sufrió daños. Ello fue debido, seguramente, a que el mando militar estadounidense estableció rápidamente en ella su mando durante la conquista de Alemania.

Plaza del Mercado (Marktplatz)

La Plaza del Mercado se encuentra en el centro de la Ciudad Vieja. Éste es el principal punto de encuentro de la ciudad. Desde la Edad Media, la Plaza del Mercado de Heidelberg ha sido el lugar en el que se han celebrado los grandes acontecimientos.

En esta plaza se celebraban las fiestas principales y también se ajusticiaba a los criminales condenados a muerte. En ella se celebra ahora el mercado semanal.

El visitante que desee visitar este céntrico lugar de Heidelberg y disfrutar de la animación de un mercado en el que comprar productos frescos, pescados y flores debe visitar la Markplatz un miércoles o un sábado por la mañana. Será entonces cuando se pueda disfrutar de su máxima vitalidad.

En el centro de la Plaza del Mercado de Heidelberg puede contemplarse la Herkulesbrunnen (Fuente de Hércules). Construida entre 1706 y 1709, esta fuente sirve para conmemorar los esfuerzos que los habitantes de la ciudad hicieron para reconstruir su ciudad tras ser devastada ésta en la Guerra de Sucesión del Palatinado.

El edificio del Ayuntamiento (con su oficina de turismo), la iglesia del Espíritu Santo y la Casa del Caballero o Casa Zum Ritter son otros de los rincones más significativos de la plaza. Hotel y restaurante, la Casa Zum Ritter es uno de los pocos edificios que escaparon a la destrucción de la Ciudad Vieja en 1622.

Las plazas del Grano (Kornmarkt) y de Carlos (Karlsplatz) son otras dos bellas plazas que ningún visitante de Heidelberg debería dejar de visitar. Desde la plaza del Grano puede contemplarse una bella estampa del castillo y en la de Carlos, además de la Academia de Ciencias y el Palais Boisserée, pueden visitarse los dos restaurantes estudiantiles más antiguos de la ciudad.

Puente de Carlos Teodoro de Heidelberg

Puente Viejo, Puente de Carlos Teodoro

El Karl Theodor Bruckle o Puente de Carlos Teodoro es uno de los iconos de Heidelberg. El puente debe su nombre a quien ordenó su construcción en 1780.

En el extremo del mismo que da al Casco Viejo puede contemplarse una puerta medieval con dos torres gemelas. Estas torres formaban parte de las murallas de la ciudad. Junto a ella se encuentra una estatua de bronce conocida como Mono del Puente. La tradición dice que tocar ese monumento atrae la riqueza y que tocar los dedos del mono implica, necesariamente, el regresar a la ciudad.

Castillo de Heidelberg

El castillo es, sin duda, una de las grandes atracciones turísticas de la ciudad. Construido con piedra de arenisca roja, hay partes de él que se hallan completamente en ruinas. Destruido en parte por las tropas francesas en el siglo XVII y por dos rayos en 1573 y 1764, el castillo de Heidelberg es uno de los mejores ejemplos que pueden encontrarse en Alemania de su arquitectura renacentista.

Al castillo se puede subir en funicular. Entre las gratificantes actividades que un turista puede realizar en él figuran el pasear por sus jardines, contemplar el río desde la terraza, admirar su patio gótico-renacentista o disfrutar de las vistas de la ciudad.

Castillo de Heidelberg

La visita al castillo de Heidelberg permite visitar el Museo de Farmacia o la contemplación del que está considerado el barril de vino más grande del mundo. En él caben alrededor de 22.000 litros de vino.

Otros atractivos turísticos de Heidelberg

Junto a todos estos lugares, de imprescindible visita cuando se acude a Heidelberg, el turista que acuda a esta bella ciudad alemana debe visitar también los siguientes lugares:

  • La Antigua Universidad de Heidelberg.
  • La cárcel de estudiantes.
  • La Montaña Sagrada o Heiligenberg, en la que pueden visitarse dos conventos medievales (el de San Miguel y el de San Esteban), un gran anfiteatro de la época nazi y los restos de un antiguo fuerte celta.
  • El Paseo de los Filósofos o Philosophenweg. Quien desee gozar de una vista panorámica inmejorable del Casco Viejo de Heidelberg, de su castillo y del río Neckar, debe pasear por este sendero que, paralelo al río, tiene una longitud de unos 4 km.