Opel con cohetes de propulsión

Historia de Opel: de las primeras cadenas de montaje a los cohetes de propulsión

No hace mucho dedicábamos un artículo de nuestro blog a los orígenes de la marca automovilística Opel. En aquella ocasión hablábamos de cómo los esfuerzos de un emprendedor de raza, Adam Opel, y de la visión salvadora de sus hijos, convirtieron lo que en un principio era una fábrica de máquinas de coser en una de las más importantes marcas automovilísticas de Alemania.

En nuestro artículo “Los orígenes de Opel; de la máquina de coser el 4/8 HP”, señalábamos como este modelo citado en el título del mismo (y conocido familiarmente como “Doktorwagen” o “coche del Doctor o del Médico” por su fiabilidad y robustez) fue el modelo que permitió a Opel dar un salto adelante y llegar a las décadas de los diez y a los veinte como una marca excelentemente posicionada en el sector del automóvil.

Tras dicho vehículo, lo que Opel hizo fue estrenar un sistema de producción de carácter modular que le permitía contar con carrocerías prefabricadas que podían ser utilizadas con distintas mecánicas y chasis. Gracias a dicho sistema, apenas iniciada la década de los diez, en 1912, Opel construyó ya su coche número diez mil.

Fue también por esas fechas cuando Opel decidió aventurarse en dos nuevos nichos de mercado. El del arado a motor para grandes explotaciones agrarias fue uno de ellos. El de los motores para aeronaves fue el segundo. El primer motor para aeronaves fabricado por Opel sirvió para hacer volar el biplano Euler.

Esfuerzo e innovación

1911 supuso un punto de inflexión en la historia de Opel. Su fábrica de Rüsselsheim, lugar de nacimiento del fundador de la marca, fue prácticamente arrasada por las llamas. Basándose en esa experiencia y en el riesgo que para la marca había supuesto dicho incendio, Opel desarrolló la “bomba contra incendios motorizada de Rüsselsheim”. El diseño de los ingenieros de la marca alemana sirvió para apoyar a la unidad de bomberos con que contaba la marca pero también para vender modelos de dicho diseño a diversos pueblos y ciudades alemanas.

Opel también se aventuró en la fabricación de coches de carreras. En 1913, por ejemplo, lanzó un motor pionero de cuatro cilindros de 4.000 cc, con cuatro válvulas por cilindro y un árbol de levas que era accionado por un eje vertical. Un año más tarde, en 1914, a punto de iniciarse la Primera Guerra Mundial, Opel fabricó un coche campeón de 12.3 litros. Unos cuantos años después, en 1919, inauguró al sur de Rüsselsheim el circuito Opel, un circuito de curvas peraltadas y asfaltadas que se convirtió en la primera pista permanente de pruebas y carreras del país alemán, antecedente inmediato del berlinés circuito de Avus o del mítico Nürburgring.

La década de los veinte fue la década del crecimiento de Opel. No en vano, la marca alemana invirtió un millón de marcos-oro en 1924 para modernizar toda su producción. Por vez primera, Opel introducía en sus fábricas los métodos de producción a gran escala. Por vez primera, en una fábrica de automóviles alemana se utilizan procesos de fabricación basados en la idea de línea de montaje. En ese momento, Opel copa el 37,5% del mercado automovilístico alemán y se convierte en el mayor fabricante de coches de Alemania.

Opel rana verde

El coche que simboliza esta época de la historia de Opel es, sin duda, el Laubsfrosch o “rana verde”, llamado así por su color. Este vehículo, el 4/12 CV, pudo presentar, gracias a los métodos de producción, un precio muy atractivo y competitivo que hizo que cada vez fueran más las personas que podían adquirir un vehículo.

Durante esos años se fraguó también la alianza con General Motors, que se convirtió en el principal accionista de Opel cuando, en 1929, y por algo menos de 26 millones de dólares, adquirió el 80% del accionariado de la marca alemana, que había entrado en bolsa poco tiempo antes. En estos años, también, Opel se convirtió en un avanzado a su tiempo instaurando una aseguradora y una entidad financiera que debía encargarse de financiar la venta a plazos de los vehículos de Opel.

El programa RAK

Durante estos años Opel abanderó también el revolucionario programa RAK. ¿En qué consistía dicho programa? Fascinados por el nacimiento de los primeros cohetes de propulsión, Opel se lanzó a financiar el desarrollo tecnológico de cinco vehículos (dos coches, dos trenes y un aeroplano) que debían impulsarse gracias a la aplicación de esta nueva tecnología.

Para desarrollar esta tecnología, fue necesario que los ingenieros de la marca alemana diseñaran unas instalaciones que sirvieran para probar esta tecnología. En 1928, Opel tenía su primer coche propulsado por cohetes. Este vehículo recibió el nombre de RAK 1 y era una especie de barqueta que, pilotada por Fritz von Opel, nieto de Adam Opel, contaba con 16 cohetes. Al mando del RAK 1, el nieto del fundador de la marca recorrió 1,5 km en apenas 75 segundos.

proyecto RAK de Opel

Apenas dos meses más tarde de que se hiciera la prueba con el RAK 1, Fritz von Opel se puso a los mandos del RAK 2 y, en el berlinés circuito de Avus, alcanzó unos espectaculares 238 km/h.
El RAK 3 y el RAK 4 fueron los últimos vehículos fruto del programa RAK. Uno y otro estaban diseñados para circular sobre raíles. La experiencia, negativa en ambos casos, hizo que las autoridades prohibieran la existencia de este tipo de vehículos en tierra. El RAK 3 se salió de las vías al intentar superar los 290 km/h. El RAK 4, por su parte, explotó en plena aceleración.

Respecto a los intentos de aplicar la tecnología de los cohetes de propulsión a las aeronaves, Opel fabricó el aeroplano Opel RAK 1. Esta nave voló el 30 de septiembre de 1929. El proyecto, sin embargo, no tuvo continuidad.

La década de los treinta y los cuarenta en la historia de Opel estuvo marcada por dos acontecimientos históricos capitales: la llegada al poder de Adolf Hitler y el estallido de la Segunda Guerra Mundial, que concluiría con la derrota final de Alemania. A la historia de Opel durante esos años decisivos de la historia del siglo XX en particular y de la de la Humanidad en general dedicaremos un próximo artículo.

Cinco postres típicos de Alemania
ANTERIOR
Vistal frontal del BMW M5 Edición 35 Aniversario
BMW celebra el 35 Aniversario del M5 con un modelo especial
SIGUIENTE

enviar comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *