automóvil volador de Porsche

Porsche se suma al sueño de fabricar un coche volador

La historia de la automoción es una historia de constante superación. Como en toda industria, en la automoción se ha intentado, desde siempre, ir siempre un poquito más allá. Sin ese espíritu, la industria automovilística no habría podido crear las maravillas que ha creado. Ahora, cuando las principales marcas automovilísticas intentan fabricar el coche más ecológico y que, al mismo tiempo, proporcione unas prestaciones similares o cercanas a las que hasta este momento han prestado los coches de combustión de gasolina o gasoil, hay marcas que ya sueñan con fabricar el primer coche volador. Al frente de ese sueño e intentándolo hacerlo realidad figura la que, sin duda, es una de las marcas a las que el mundo de la automoción debe alguno de los avances más significativos de la historia de la misma.

La marca de la que estamos hablando, pionera en tantas y tantas ocasiones en la historia de la automoción, es Porsche. De hecho, esta puntera marca alemana ya registró hace algunos meses una patente en Estados Unidos para fabricar, en colaboración con Boeing, un vehículo urbano de despegue vertical. Según los datos que se han filtrado de la patente de coche volador presentada por Porsche y por Boeing, los vehículos voladores de movilidad urbana que proyectan fabricar las dos marcas tendrían cuatro grandes hélices. De esas cuatro hélices, dos se posicionarían hacia abajo. En la parte posterior, además, el coche volador de Porsche y Boeing tendría una serie de grandes ventiladores. La cabina de este vehículo, por su parte, tendría capacidad para dos personas.

Porsche y Boeing, al colaborar en este proyecto, intentan poner en común sus puntos fuertes para, con ello, posicionarse en primera posición en el hipotético caso de que, en un futuro más o menos cercano, el tráfico de las ciudades se ampliara al espacio aéreo. Si eso sucediera, Porsche y Boeing, con su coche volador, ocuparían una posición puntera en el mercado de la movilidad área urbana.

Detlev von Planten, responsable de Ventas y Marketing y miembro del Consejo de Dirección de Porsche AG, ha declarado que “Porsche quiere ampliar su alcance como fabricante de vehículos
deportivos y convertirse en una marca líder en movilidad premium”. Porsche y Boeing, además, crearán un equipo internacional formado por especialistas de ambas empresas para analizar el mercado potencial para este tipo de coches voladores y para estudiar cómo podrían utilizarse.

Los planes de Boeing y de Porsche pasan también por contar con la colaboración de Aurora Flight Sciences, empresa subsidiaria de Boieng, para, como fruto de dicha colaboración, conseguir que el coche volador fabricado, de despegue y aterrizaje vertical, sea un vehículo cien por cien eléctrico. Los ingenieros de ambas compañías están trabajando ya en la fabricación y prueba de un prototipo. Lo que Porsche y Boeing persiguen con ello es, en palabras de Steve Nordlund, Vicepresidente y Director General de Boeing Next, “desarrollar un nuevo ecosistema de movilidad seguro y eficiente”.

Si los planes de Porsche y Boeing se desarrollan como ambas empresas prevén dentro de pocos años podrá existir en las ciudades un ecosistema de movilidad en el que puedan coexistir, de manera segura, los vehículos tradicionales y los coches voladores. Después de todo, y si el estudio realizado por Porsche resulta acertado, el mercado de la movilidad urbana empezará a crecer, de manera significativa, a partir del año 2025. Según dicho estudio, los coches voladores permitirán transportar viajeros, en las áreas urbanas, de una forma más rápida y eficiente de lo que lo hacen los actuales sistemas de desplazamiento terrestre. Los costes de ese tipo de desplazamiento aéreo, sostiene el estudio de Porsche sobre el coche volador y su utilidad en el ámbito urbano, será más bajo que el de los sistemas de transporte tradicional.

No hace falta decir que el coche volador, de fabricarse y comercializarse finalmente, tendrá un precio no apto para todos los bolsillos. Eso sí: quien pueda permitirse el pagar uno de esos vehículos podrá garantizarse la posibilidad de huir de los atascos urbanos cuando éstos se produzcan.

Otros proyectos de coches voladores

El proyecto de Porsche y Boeing no es el único proyecto de coche volador que se está desarrollando en la actualidad. En 2017, por ejemplo, el consorcio automovilístico alemán Daimler (firma a la que pertenece Mercedes-Benz) se sumó, como inversor, al proyecto de fabricación e impulso del Volocopter. ¿Qué es el Volocopter? Un taxi volador desarrollado por la empresa alemana del mismo nombre. A este proyecto se ha acabado sumando también Geely, un fabricante de automóviles chino. Al sumarse al proyecto impulsado por Volocopter (que ya realizó hace algún tiempo una demostración de vuelo sin pasajeros en Stuttgart), Geely hizo público su propósito de lograr que los coches voladores, en este caso para ser utilizados como taxi, puedan salir al mercado en China.

Otra marca de automóviles que también persigue el sueño de comercializar un coche volador es Rolls-Royce. En 2018, en el Salón Aeronáutico celebrado en Farnbough (Inglaterra), Rolls-Royce presentó el que es su primer coche volador, el Rolls-Royce EVTOL. Al presentarlo, la marca automovilística británica informó sobre algunas de las características de este vehículo volador. Según la información proporcionada por Rolls-Royce, su coche volador se elevará gracias a la propulsión proporcionada por un sistema híbrido que constará de seis motores de propulsión/elevación de bajo ruido. Ese coche volador, informó Rolls-Royce, podrá alcanzar una velocidad de 400 km/h y tendrá una autonomía de 800 km. En su interior, cómodamente instaladas, podrán desplazarse cinco personas.

Por su parte, la firma Uber Elevete también anunció que tiene previsto probar sus taxis aéreos urbanos durante el presente año. Las ciudades que Uber Elevate ha elegido para probar estos coches voladores son Dubai, Los Ángeles y Dallas-Fort Worth. Lo que Uber persigue es, según ha anunciado, conseguir que esos coches voladores sean también completamente eléctricos. El servicio que presten dichos vehículos recibirá el nombre de UberAIR y para ponerse en marcha necesitará, previamente, que se establezca una red de helipuertos y plataformas de aterrizaje y despegue. La NASA, por su parte, ha anunciado que se reunirá con Uber para, juntos, estudiar la posibilidad de impulsar Sistemas Aéreos no Tripulados (UAS) que garanticen “operaciones seguras y eficientes”.

Opel Kadett: sesenta años siendo un superventas
ANTERIOR
La abadía de Wibligen
SIGUIENTE

enviar comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *