Mercedes 300 SL: el coche con las alas de gaviota

En varios artículos de este blog hemos hecho referencia a los daños que la Segunda Guerra Mundial y, en especial, la derrota alemana en la misma, infligió a la industria automovilística alemana. Las más importantes empresas del sector, desde BMW hasta Porsche, pasando por Opel, Volkswagen y, por supuesto, también Mercedes-Benz, quedaron seriamente afectadas por la contienda bélica. Así, la postguerra fue una época de depresión para la industria alemana. Alemania, además, ocupada como se hallaba por las tropas vencedoras, debía marcar el paso que ordenaran las potencias ocupantes. El paso de los años, sin embargo, y la política impulsada desde los Estados Unidos para facilitar la vuelta de Alemania a la primera fila de la economía mundial, permitió que el país germano volviera de nuevo a la élite de la industria automovilística.

Una muestra de hasta qué punto la industria automovilística alemana se había recuperado de los desastres de la guerra fue el lanzamiento de un coche que, por bello y por tecnológicamente avanzado, estaba llamado a figurar, con todos los honores, en el listado de las mejores creaciones de la marca Mercedes a lo largo de la historia.

El coche del que estamos hablando es el Mercedes 300 SL (las siglas Sl hacen referencia a la expresión “Sport Leicht”, esto es: Deportivo Ligero), a quien se le dio el apodo de Mercedes 300 Adenauer. Konrad Adenauer fue el primer canciller de la República Federal de Alemania y el hecho de que se usara su apellido para dar un sobrenombre al Mercedes 300 SL demuestra hasta qué punto este vehículo de Mercedes estaba destinado a personas que estuvieran en la cúspide de la sociedad del momento. Cuando diseñaron este maravilloso vehículo, los ingenieros de la marca de la estrella estaban pensando en una clientela muy concreta: la formada por los miembros de la burguesía, por los altos cargos políticos y por los miembros de las diferentes casas reales europeas. El Mercedes 300 SL era, pues, un coche de lujo llamado a plantar cara a maravillas de la automoción como el Rolls-Royce Silver Cloud. Y es que, si ambos podían presumir de estilismo y refinamiento, las prestaciones como automóvil del Mercedes 300 SL eran claramente superiores.

La fecha de nacimiento del Mercedes 300 SL (W194) hay que fijarla en 1950. Este vehículo de carreras triunfó en las 24h de Le Mans, en Nürburgring o en la Carrera Panamericana. El chasis tubular en aluminio de este modelo era un chasis muy rígido. La carrocería del Mercedes 300 SL tenía travesaños exteriores que hacía muy complicado el instalar en el vehículo puertas tradicionales. Los ingenieros de Mercedes-Benz tiraron de imaginación y superaron dicho obstáculo creando algo que iba a pasar a la historia: las puertas que, abiertas, se asemejan a unas alas de gaviota. Esto haría que el Mercedes 300 SL fuera conocido como el Mercedes de las Alas de Gaviota.

Del Mercedes 300 SL W194 solo llegaron a fabricarse diez unidades. Tras él, Mercedes-Benz lanzó a las pistas el Mercedes 300 SLR. Ni uno ni otro eran vehículos que pudieran considerarse miembros de la categoría del “Gran Turismo”. Sería necesario un empujoncito para que la marca de la estrella, partiendo el Mercedes 300 SL W194, creara ese vehículo que fuera capaz de correr en un circuito pero, también, tuviera un toque lujoso y, por supuesto, todas las altas prestaciones que se le exigen a un vehículo de ese tipo. Ese empujoncito llegó desde Estados Unidos. Atendiendo al mercado del país norteamericano, donde existía una demanda de vehículos que, de una forma u otra, atesoraran las virtudes del Mercedes 300 SL W194, Max Hoffman, exportador de Daimler A.G., pidió que Mercedes creara un 300 SL W194 para la calle. Hoffman creía que un vehículo de esas características podía ser todo un éxito en los USA. Y los ingenieros de Mercedes-Benz se pusieron manos a la obra.

Entre las decisiones que tomaron los ingenieros de la marca de la estrella cabe destacar las siguientes:

  • Colocaron un motor de 3 litros y seis cilindros. Este motor funcionaba con inyección directa de gasolina, en lugar de los carburadores que hasta la fecha había llevado el W194. Con esta innovación, el vehículo llegaba a los 218 CV de potencia y podía llegar a alcanzar una velocidad punta de 260 km/h.
  • La carrocería estaba realizada principalmente en acero, excepto algunos elementos como el techo, las puertas o el portón trasero, que estaban hechos de aluminio. Mercedes, sin embargo, ofrecía al comprador la posibilidad de realizar la carrocería íntegramente en aluminio. Esta versión era 80 kg más ligera que la versión en acero, pero también bastante más cara. Ése fue el motivo de que de la versión en aluminio solo llegaran a fabricarse 29 unidades.
  • Se refinó el diseño y se hizo un interior más lujoso.

Siendo un automóvil especialmente diseñado para el mercado americano, el Mercedes 300 SL W198 o Mercedes-Benz 300 SL Gullwing se presentó en el Salón del Automóvil de Nueva York de 1954. El éxito del modelo fue inmediato. Era lujoso y, además, ofrecía excelentes prestaciones gracias a su tecnología puntera. Eso, sumado a su competitivo precio, lo convirtieron en un vehículo muy valorado en el mercado estadounidense.

El Mercedes 300 SL W198 se fabricó durante tres años. En 1957, este vehículo se dejó de fabricar para dar paso su versión descapotable, el Mercedes 300 SL Roadster, de quien se ha llegado a decir que ha sido “el biplaza descapotable más bello de la historia”.

Los cambios introducidos por Mercedes-Benz en el Mercedes 300 SL Roadster respecto al Mercedes-Benz 300 SL Gullwing fueron significativos. Entre ellos podemos destacar los siguientes:

  • Modificaron el chasis. En la versión descapotable del Mercedes 300 SL desaparecieron las puertas de apertura vertical que tanta fama habían dado al modelo coupé del vehículo.
  • Se introdujo un nuevo modelo de suspensión y un maletero mayor. Para ello se modificó también el chasis en su parte posterior. Los cambios, sin embargo, afectaron a la capacidad del depósito de combustible, que tuvo que reducirse en 30 litros.
  • Se hicieron cambios en las ópticas delanteras. En la versión descapotable, éstas eran verticales e integraban en la misma pieza las luces de carretera, las de niebla y los intermitentes.
  • Se introdujo una capota de lona de accionamiento rápido (aunque manual) diseñada por Friedich Geiger. Esta cubierta, recogida, se escondía tras los asientos delanteros, quedando guarecida bajo una cubierta metálica.
  • Incorporó frenos de disco en las cuatro ruedas (que sustituían a los de tambor) a partir de marzo de 1961.

El Mercedes 300 SL Roadster mantuvo el mismo motor que el Mercedes 300 SL W198, aunque en 1962 dicho motor fue sustituido por un bloque de aluminio. Esa sustitución permitió aligerar el peso total en 44 kilos, aunque el resto de características técnicas del motor seguían siendo las mismas.

Del Mercedes 300 SL Roadster se fabricaron un total de 1.400 unidades, todas ellas entre 1957 y 1963, año en el que este maravilloso y bello vehículo dejó de fabricarse.

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